El fentanilo es un opioide sintético muy potente que se utiliza con fines médicos para aliviar dolores intensos, especialmente después de cirugías o en enfermedades como el cáncer. Fuera del ámbito médico, su consumo representa un riesgo serio. Dosis muy pequeñas pueden provocar una fuerte dependencia física y emocional, sobre todo cuando se usa sin supervisión médica.
El fentanilo actúa directamente sobre los receptores opioides del sistema nervioso central. Al bloquear la percepción del dolor, también genera una intensa sensación de bienestar, lo que puede resultar muy atractivo.
Su potencia es entre 50 y 100 veces mayor que la de la morfina, lo que incrementa considerablemente el riesgo de generar dependencia física y psicológica, muchas veces sin que la persona lo note al principio.