Tratamiento para la adicción a la cocaína

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El consumo de cocaína puede dar una sensación de euforia porque actúa sobre circuitos de recompensa en el cerebro, pero con uso repetido puede volverse adictivo, generar tolerancia y producir efectos negativos en la vida diaria. Al parar, la abstinencia puede provocar síntomas de abstinencia sobre todo emocionales, como ansiedad, irritabilidad, bajón del ánimo y un deseo intenso de consumir, lo que aumenta el riesgo de recaída.

Para superar la adicción, el cómo dejar de forma segura suele requerir buscar tratamiento para la adicción a la cocaína con un enfoque integral, que combine evaluación clínica, terapia y, cuando se indica, apoyo médico para aliviar síntomas y sostener la recuperación.

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Evaluación clínica inicial y planificación del tratamiento

Reconocer que la adicción a la cocaína se ha convertido en un problema de adicción y decidir buscar ayuda suele venir acompañado de miedo, vergüenza o agotamiento. En el Instituto MIA empezamos con una evaluación clínica completa para comprender tu consumo de cocaína, tu estado físico, tu salud mental y el contexto que sostiene la adicción, sin juicios y con un enfoque sensible al género.

Con esa información elaboramos un plan terapéutico individualizado y realista, alineado con tus necesidades clínicas y tus objetivos, para tratar la adicción con precisión y coherencia. La capacidad limitada del centro, 18 pacientes, permite una atención más concentrada y ajustes más finos del plan a medida que avanzas, especialmente cuando hay recaídas previas, escalada del consumo, consumo repetido o impacto en la vida familiar, social o laboral.

¿Cómo se diagnostica el trastorno por consumo de cocaína?

Para identificar un trastorno por consumo de cocaína utilizamos criterios clínicos reconocidos, como los del DSM-5, y los integramos con la historia personal y clínica de cada paciente. Se valoran:

Revisar estos criterios puede resultar confrontante, pero su objetivo es orientar un tratamiento de la adicción adecuado. Esta evaluación nos ayuda a definir el nivel de apoyo necesario y a priorizar la seguridad clínica desde el primer día.

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¿Cómo se elabora un plan de tratamiento individualizado en el Instituto MIA?

El plan se diseña con base en tu historia de consumo y el nivel de vulnerabilidad actual. Puede incluir una fase de tratamiento de desintoxicación con supervisión clínica, intervención y tratamiento residencial, tratamiento psicológico con psicoterapia individual y grupal según el plan, prevención de recaídas integrada y continuidad asistencial tras el alta como parte del proceso de recuperación.

En el Instituto MIA el tratamiento de adicciones se realiza en un entorno residencial femenino con protocolos reforzados de privacidad y seguridad, separación por género y medidas estructuradas para favorecer la estabilidad. La confidencialidad, el control terapéutico de las comunicaciones externas y la ausencia de internet durante el ingreso están orientados a reducir interferencias, proteger a la paciente y sostener el trabajo clínico.

Desintoxicación de cocaína y síndrome de abstinencia

La desintoxicación de cocaína busca estabilizar a la paciente tras interrumpir el consumo y disminuir el riesgo de abandono temprano del tratamiento. En la adicción a la cocaína, la abstinencia de la cocaína suele ser más psicológica que física, con bajadas intensas del estado de ánimo y ansias de consumir, y requiere contención clínica, supervisión y apoyo terapéutico para atravesar el periodo más inestable sin recaer.

El tratamiento de desintoxicación se realiza con equipo médico y psiquiátrico propio, además de personal de enfermería y apoyo continuado, dentro del mismo modelo residencial, como un centro de desintoxicación de cocaína integrado en el programa. De forma orientativa, esta etapa del tratamiento suele situarse alrededor de 21 días, aunque puede variar según el uso prolongado de cocaína, la vía de administración, la presencia de cocaína y otras drogas o cocaína y alcohol, y la patología dual.

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¿Cuáles son los síntomas de abstinencia de la cocaína?

Es frecuente que aparezcan fatiga intensa, apatía, tristeza o sensación de vacío, junto con ansiedad, irritabilidad y dificultad para concentrarse, como parte del síndrome de abstinencia. También pueden presentarse alteraciones del sueño, sueños vívidos y aumento del apetito, y el deseo de consumir puede ser muy intenso en momentos de estrés o malestar emocional.

Si existen antecedentes de depresión, trauma o síntomas psiquiátricos, la abstinencia de cocaína puede intensificar la inestabilidad emocional. Por eso se monitorizan señales de riesgo y se trabaja desde el inicio con contención psicológica y estrategias para manejar las ansias de consumir, la necesidad de consumir y los estados afectivos intensos en situaciones de riesgo.

¿Es necesario medicarse durante la desintoxicación?

No existe una medicación específica aprobada para “curar” la dependencia de la cocaína, aunque existen medicamentos que pueden ayudar a aliviar síntomas en determinadas situaciones clínicas. En algunos casos se indica tratamiento farmacológico para síntomas como insomnio, ansiedad o agitación, y para estabilizar cuadros de salud mental concurrentes cuando están presentes, incluyendo tratamiento psicofarmacológico si se considera indicado.

La decisión se toma de forma individualizada y siempre bajo supervisión médica. El objetivo es reducir el sufrimiento, proteger la seguridad clínica y mejorar la adherencia al tratamiento, sin sustituir el trabajo terapéutico que aborda la raíz del consumo.

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Modalidad de atención en el Instituto MIA

En el Instituto MIA el tratamiento se estructura en formato residencial, con desintoxicación supervisada y un programa de intervención con enfoque de género. Este modelo está indicado cuando el entorno habitual dificulta sostener la abstinencia, cuando ha habido recaídas repetidas, cuando existe consumo de drogas combinadas o policonsumo, o cuando hay comorbilidad psiquiátrica que requiere estabilidad y seguimiento cercano.

El entorno residencial femenino, la separación por género y los protocolos de privacidad permiten trabajar con más protección y menos interferencias. Esto es especialmente relevante en situaciones de vulnerabilidad, necesidad de discreción extrema o dificultad para avanzar en contextos mixtos, y cuando el cuadro clínico sugiere que un enfoque ambulatorio sería insuficiente.

Tratamiento integral, terapias y patología dual

La cocaína rara vez se sostiene solo por la sustancia, suele sostenerse por la función que cumple y por cómo la cocaína actúa en la regulación emocional y la toma de decisiones. Por eso el tratamiento combina intervenciones psicoterapéuticas basadas en la evidencia con un abordaje clínico integrado de la salud mental, cuando es necesario, para no tratar el síntoma aislado y dejar intacto el motor del consumo.

El equipo del Instituto MIA es multidisciplinar y amplio, con profesionales de medicina, psiquiatría, psicología, terapia, enfermería, auxiliares, monitores y trabajo social. La capacidad de 18 pacientes facilita una atención más cercana y coordinada, y permite ajustar objetivos, intensidad y ritmo terapéutico sin aplicar programas de tratamiento estándar a todas las personas con adicción.

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¿Qué terapias se usan para tratar la adicción y prevenir recaídas?

La terapia cognitivo-conductual ayuda a identificar disparadores, pensamientos automáticos y patrones de conducta que llevan al consumo y a construir alternativas concretas para situaciones de riesgo. La entrevista motivacional trabaja la ambivalencia y fortalece razones internas para sostener cambios, especialmente cuando existe cansancio emocional o desconfianza tras intentos fallidos de dejar de consumir.

Cuando procede, se integra terapia familiar y psicoeducación para reducir dinámicas que perpetúan el problema, mejorar límites y apoyar el proceso sin sobrecontrol ni culpabilización. La deshabituación y la prevención de recaídas se trabajan como habilidades clínicas, no como una cuestión de fuerza de voluntad, con un plan claro para mantener la abstinencia.

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¿Qué ocurre cuando la adicción coexiste con otros trastornos de salud mental?

En muchas pacientes el consumo de cocaína coexiste con ansiedad, depresión, trauma, trastorno bipolar u otras dificultades de regulación emocional, y la cocaína a menudo intensifica estas áreas a corto plazo mientras las empeora a medio plazo. En una patología dual, tratar solo el consumo suele aumentar el riesgo de recaer porque la abstinencia intensifica síntomas previos, y el malestar vuelve a convertirse en disparador.

Por eso se coordina la intervención sobre adicción y salud mental de forma simultánea, con un enfoque sensible al trauma y una planificación clínica coherente, como parte del tratamiento integral. 

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¿Cuánto dura el tratamiento para la adicción a la cocaína en Instituto MIA?

La recuperación de la adicción a la cocaína se construye paso a paso y suele requerir tiempo, estructura y continuidad. En nuestro centro, la desintoxicación con supervisión médica suele situarse en torno a 21 días, y el tratamiento residencial tiene una duración media aproximada de 4 meses, ajustándose al estado clínico y a las necesidades de cada paciente.

Tras el alta se mantiene la continuidad terapéutica para la prevención de recaídas y el mantenimiento de la abstinencia en el entorno habitual. Mantener expectativas realistas ayuda, los avances profundos se consolidan con constancia, y cada progreso, incluso pequeño, forma parte de un proceso de recuperación que se acompaña y se revisa en el tiempo.

Prevención de recaídas y continuidad asistencial para una vida libre de cocaína

La recaída se aborda como un evento clínico que se puede anticipar, comprender y prevenir. Se trabaja la identificación de desencadenantes, la toma de decisiones bajo estrés, la regulación emocional y la construcción de rutinas compatibles con una vida libre de cocaína, además de un plan de acción claro para momentos de alto riesgo y para manejar el deseo de consumir cocaína.

El apoyo familiar se integra cuando corresponde, porque el entorno puede convertirse en un factor protector real si entiende el proceso y aprende a acompañar sin reforzar el consumo ni perpetuar el conflicto. Tras el alta, el Instituto MIA ofrece continuidad asistencial mediante el postratamiento para sostener cambios, ajustar estrategias y acompañar la reintegración de forma progresiva.

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Costes del tratamiento y opciones de pago en España

El coste depende de la duración del ingreso, la complejidad clínica, la necesidad de intervención médica o psiquiátrica y el tipo de acompañamiento terapéutico requerido. Dentro del Instituto MIA el presupuesto se define tras una valoración clínica confidencial, porque el tratamiento se ajusta al nivel de necesidad real y no se plantea como un paquete único.

Cuando procede, se orienta sobre opciones de pago y posibles vías de cobertura, teniendo en cuenta que no todos los seguros aplican de la misma forma y que los acuerdos pueden variar. El objetivo es informar con claridad y sin añadir presión en un momento que ya suele ser difícil.

En España, el Sistema Nacional de Salud ofrece atención gratuita para tratar adicciones a través de recursos públicos, pero en muchos casos existen tiempos de espera y un acceso menos inmediato a programas intensivos. Por eso, el ámbito privado puede ser relevante cuando se necesita iniciar el tratamiento con rapidez, con un plan clínico estructurado y continuidad asistencial sin demoras evitables.

Indicadores clínicos de seguridad y calidad asistencial

Además de la licencia sanitaria y los protocolos clínicos, un indicador clave es la cohesión del equipo y la coordinación entre áreas. En nuestro centro, la integración de medicina, psiquiatría, psicología y el equipo terapéutico dentro del mismo entorno residencial permite detectar cambios tempranos, intervenir antes y sostener el proceso cuando hay ambivalencia o crisis, especialmente en personas adictas con consumo prolongado de cocaína.

La privacidad y la seguridad también forman parte del tratamiento. El centro no está etiquetado ni geolocalizado en buscadores, y se aplican medidas reforzadas de confidencialidad, separación por género y control estructurado de comunicaciones externas como herramienta terapéutica y de protección.

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Preguntas Frecuentes

¿De qué fases se compone el tratamiento para dejar la cocaína?

Suele incluir estabilización y desintoxicación supervisada, intervención terapéutica para deshabituación y prevención de recaídas, y continuidad asistencial tras el alta. En el Instituto MIA estas fases se integran dentro de un programa residencial con enfoque de género, ajustado al plan individual.

¿Qué terapias existen para tratar la dependencia a la cocaína?

Se utilizan terapias basadas en la evidencia, como la terapia cognitivo-conductual y la entrevista motivacional, y pueden integrarse intervención familiar y estrategias estructuradas de prevención de recaídas. La combinación se decide según la historia de consumo, las comorbilidades y los objetivos terapéuticos.

¿Cómo se decide si es necesario ingreso residencial?

Se valora el riesgo de recaída, el policonsumo, la presencia de patología dual, la seguridad personal y si el entorno habitual permite sostener abstinencia. Cuando hay vulnerabilidad o interferencias importantes, un entorno residencial protegido suele aportar estabilidad clínica.

¿Está cubierto el tratamiento por la sanidad pública o seguros privados en España?

La sanidad pública ofrece recursos para adicciones, aunque puede haber tiempos de espera según zona. En seguros privados, la cobertura depende de la póliza y de las condiciones contratadas, y se revisa caso por caso.

¿Qué apoyo hay después del alta?

El aftercare y el seguimiento terapéutico ayudan a sostener lo trabajado, prevenir recaídas y acompañar la reintegración. Cuando procede, se recomienda apoyo externo complementario, siempre sin sustituir el seguimiento clínico indicado.

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