El tratamiento de desintoxicación de la heroína es el primer paso para dejarla. En esta etapa, el cuerpo comienza a eliminar la sustancia, lo que puede generar síntomas de abstinencia como insomnio, ansiedad, temblores, náuseas y vómitos o dolores musculares. Estos síntomas pueden resultar muy intensos y, tanto para la persona como para sus seres queridos, esta fase de desintoxicación suele vivirse con miedo, incertidumbre y muchas preguntas.
Por eso, desde nuestro equipo en Instituto MIA, recomendamos que este proceso se lleve a cabo bajo supervisión médica, en un entorno clínico donde se pueda brindar apoyo físico y emocional de forma segura. Esto es especialmente importante si ha habido un consumo prolongado o si existen otras condiciones de salud.