En el sistema público, el proceso suele comenzar con una cita con tu médico de cabecera, quien puede derivarte al servicio de salud mental. Desde ahí, si se considera adecuado, se accede a una unidad especializada en TCA. En algunos casos, los tiempos de espera pueden extenderse semanas o incluso meses, lo cual entendemos que puede generar preocupación.
Si estás en esta situación, queremos que sepas que no estás sola o solo. Incluso mientras esperas una cita, hay pasos importantes que puedes dar para cuidar tu bienestar, y estamos aquí para orientarte en ellos. En el ámbito privado, los plazos suelen ser más breves, lo que permite iniciar el tratamiento en pocos días, si así se desea.
Contar con un diagnóstico precoz facilita una derivación más rápida y mejora las posibilidades de una intervención temprana.