Mujer en terapia estresada por depresión y adicción al alcohol.

La relación entre el consumo de sustancias y la salud mental es lo que conocemos como patología dual, un concepto donde la depresión y el alcoholismo se alimentan mutuamente en un ciclo destructivo. 

En este artículo, exploraremos por qué el alcohol actúa como un depresor del sistema nervioso, qué ocurre en tus neuronas cuando bebes para «sentirte mejor» y cómo puedes identificar si tú o alguien a quien quieres ha caído en el bucle del alcoholismo inducido por la depresión.

¿Cómo afecta el consumo de alcohol al estado de ánimo y las emociones?

Aunque los primeros minutos después de beber pueden causar una sensación de falsa euforia, el efecto biológico residual afecta las áreas del cerebro que regulan el estado de ánimo.

A nivel químico, el alcohol altera el equilibrio de los neurotransmisores esenciales para el bienestar. El consumo recurrente interfiere con los niveles de dopamina y serotonina, los responsables de que sintamos placer y estabilidad. Cuando estos niveles caen, la capacidad del individuo para experimentar alegría se ve comprometida.

Además, el alcohol afecta el estado de ánimo a través del sueño. La ingesta de alcohol interrumpe los ciclos del sueño profundo, provocando que el cerebro no pueda realizar sus funciones de limpieza emocional nocturna. Un cerebro cansado es menos resiliente y tiende a procesar la información de manera negativa.

¿Qué surge primero: el alcoholismo o la depresión?

Existen dos escenarios, la depresión primaria, aquella persona que ya padecía depresión y comienza a beber para automedicarse y silenciar sus pensamientos intrusivos. Por otra parte, la depresión inducida por alcohol, el consumo prolongado y excesivo acaba alterando la fisiología cerebral hasta el punto de generar un cuadro depresivo.

Independientemente del origen, el alcohol actúa como un amplificador. Si hay tristeza, el alcohol la hace más profunda, si hay sentimientos de culpa, el alcohol los vuelve insoportables. 

La investigación ha demostrado que dejar incluso un consumo moderado puede mejorar significativamente el ánimo de la persona con predisposición a la tristeza.

¿Cómo funciona el ciclo destructivo entre el alcohol y la depresión?

El ciclo que se genera entre ambas condiciones puede ser difícil de romper, este se retroalimenta de la siguiente manera:

  1. El dolor emocional, la persona se siente triste y vacía.
  2. El consumo como escape, se recurre al alcohol para buscar alivio inmediato.
  3. El bajón químico, el efecto rebote al día siguiente, el descenso de serotonina aumenta la desesperanza.
  4. Deterioro vital, apatía que lleva a problemas laborales, familiares y sociales.
  5. Aumento del consumo, en respuesta del aumento del malestar, se recurre a la sustancia, creando un círculo.
Mujer lidiando con depresión mientras se toma una botella de vino.

¿Cuáles son los síntomas de la depresión agravada por el alcohol?

No siempre es fácil distinguir entre la tristeza común y una depresión agravada por el alcohol. Algunos signos no deben ignorarse.

La anhedonia, la incapacidad de sentir placer a menos que estés bajo los efectos del alcohol. Los pensamientos de autolisis o incluso las conductas de autolesión, el aislamiento social, sentimiento de inutilidad y la negligencia con el autocuidado.

¿Cómo se trata la patología dual de alcoholismo y depresión?

En estos casos el abordaje debe ser integral y dual. Tratar la depresión mientras una persona sigue bebiendo no es efectivo. Del mismo modo, tratar solo la adicción sin abordar la herida emocional, deja a la persona sin defensas.

En MIA, el tratamiento de adicción al alcohol se basa en la estabilización de la paciente, una reestructuración cognitiva, activación conductual y gestión de emociones. Ofrecemos un espacio seguro y profesional para romper el silencio y el estigma que trae la adicción al alcohol.

Contacta a nuestro equipo de profesionales y te guíaremos a comenzar tu proceso de recuperación. 

Referencias

Preguntas frecuentes

¿El alcohol causa depresión o la depresión causa el alcoholismo?

Puede ocurrir de ambas maneras. Muchas personas beben para aliviar la depresión, pero el consumo excesivo también puede alterar la química del cerebro y causar una depresión inducida por sustancias.

¿Es normal sentirme muy triste el día después de beber?

Si, es un efecto puramente biológico. El alcohol agota sus reservas de serotonina, lo que deja tu estado de ánimo bajo, hasta que tu cerebro se recupere.

¿Puedo tomar antidepresivos si sigo bebiendo?

No es lo más seguro. El alcohol anula el efecto beneficioso de la mayoría de los antidepresivos y puede potenciar peligrosamente efectos secundarios como la confusión o la sedación.

¿Cuánto tiempo tarda en mejorar el ánimo tras dejar el alcohol?

Aunque depende de cada caso, muchos pacientes experimentan una mejora notable en su claridad mental y estabilidad emocional tras las primeras 2 a 4 semanas de abstinencia, una vez que los neurotransmisores empiezan a estabilizarse.

¿Por que el alcohol aumenta el riesgo de suicidio en personas con depresion?

El alcohol actúa sobre la corteza prefrontal del cerebro, encargada del juicio y el control de impulsos. Al desinhibir a una persona que ya tiene pensamientos negativos profundos la probabilidad de que actúe impulsivamente aumenta de forma alarmante.