En España existen varios medicamentos autorizados que pueden ayudarte en el tratamiento del alcoholismo. No sustituyen el trabajo personal ni el acompañamiento psicológico, pero sí pueden aliviar parte del camino y ayudarte a sentir más estabilidad emocional durante el proceso.
El disulfiram, por ejemplo, actúa generando efectos físicos muy desagradables si se consume alcohol, lo que ayuda a reforzar tu decisión de no beber. La naltrexona y el acamprosato reducen el craving o deseo intenso de beber, lo que puede darte un poco de respiro en los momentos más difíciles.
Por eso, insistimos en que estos fármacos deben ser siempre recetados por el especialista, como parte de un plan integral que incluya apoyo terapéutico.